Alimentación

La alimentación de los niños y niñas menores de dos años persigue varios objetivos: proporcionar la energía y los nutrientes que aseguren una óptima expresión del potencial genético de crecimiento y desarrollo biológico, así como la prevención algunas patologías asociadas a la alimentación y la nutrición que se expresan en la infancia o en edades posteriores de la vida y el normal desarrollo de la conducta alimentaría.

El progreso normal de la alimentación en esta edad, depende de la maduración secuencial de las capacidades funcionales (digestivas, renales, inmunologías y otras) y sicomotoras (de coordinación, lenguaje y de destreza motoras finas y gruesas), de la relación afectiva con la madre y de las actitudes y conductas tanto del niño (a) como de la madre o adulto que alimenta, las que influye en la formación de los hábitos alimentarios y determinan finalmente el estado nutricional de la persona.

Desde el punto de vista nutricional, la alimentación del lactante debe satisfacer las necesidades nutricionales para cada tramo de edad, y mantener un equilibrio en la proporción de macro nutrientes que contribuyen al aporte calórico total.

La variedad de los alimentos es fundamental para posibilitar la formación de hábitos alimentarios positivos, de conocer las preferencias de los niños, y de introducir nuevas variedades de alimentos.

 

Alimentación del lactante mayor (1 a 2 años)

Entre el primer y segundo año de vida se pueden satisfacer las necesidades nutricionales del niño con una mayor variedad y cantidad de alimentos, posibilitándose la integración del párvulo a la alimentación del hogar, eligiendo aquellos alimentos que nutricionalmente sean los más apropiados para él, y evitando las comidas muy condimentadas y frituras.

Es importante considerar los siguientes aspectos para favorecer la adquisición de patrones alimentarios deseables:

  • Incorporar alimentos nuevos en forma gradual, prefiriendo los alimentos solos en lugar de las mezclas, para que así el niño reconozca su sabor, textura y colorido.
  • La consistencia de las comidas se debe aumentar progresivamente desde la molida con tenedor hasta la picada, llegando a alimentos más enteros.
  • Proporcionar un ambiente grato y tranquilo, evitando que el niño reciba estímulos negativos que puedan provocar una respuesta de rechazo a los alimentos.
  • Considerar las características individuales del niño, como por ejemplo: prontitud al comer, capacidad de ingesta, autonomía.

 

Objetivo General

  1. Programar minuta diaria de acuerdo a indicaciones médicas de los lactantes menores y mayores.
  2. Aplicar normas y pautas de manipulación, preparación e higiene de los alimentos.

 

Objetivos Específicos

  1. Velar técnicas de preparación, higiene y conservación de los alimentos.
  2. Velar por la higiene y saneamiento ambiental.
  3. Equipar y mantener: mobiliario, artefactos, maquinarias y utensilios, etc., en óptimas condiciones.
  4. Abastecer de alimentos y útiles de aseo para desarrollar las actividades.
  5. Supervisar y velar por dar óptimo servicio de alimentación.
  6. Supervisar y aplicar normas de higiene, salud personal, hábitos de trabajo y prevención de riesgos de accidentes de los manipuladores.